¿Podemos tener carencia de magnesio?  

El agotamiento del suelo hace que los alimentos cultivados sean más pobres en magnesio. Las fuentes habituales de magnesio son el cacao, las semillas y frutas secas, el germen de trigo, la levadura de cerveza, los cereales integrales, las legumbres y las verduras de hoja.

Productos químicos como el flúor y el cloro en el agua causan menos disponibilidad de magnesio en el agua, ya que estos productos químicos se unen al magnesio, formando otros compuestos químicos.

Algunos alimentos que consumimos a diario, como la cafeína y el azúcar, también agotan los niveles de magnesio del cuerpo. Compiten con su absorción en el intestino principalmente el calcio y el fósforo.

Por último, los protectores gástricos, utilizados por muchos pacientes polimedicados, dificultan la absorción del magnesio, por lo que es frecuente la carencia en personas mayores.

Teniendo en cuenta que el magnesio es el cuarto mineral por su abundancia en el organismo y que el 60% de las necesidades diarias se depositan en los huesos y el 28% en órganos y músculos, el déficit de magnesio es normal.

Tan solo el viviendo cerca del mar (una buena fuente de magnesio), comiendo alimentos cultivados en suelos ricos en magnesio, bebiendo agua rica en magnesio, no sufriendo estrés y consumiendo poca azúcar o cafeína podemos conservar niveles óptimos de magnesio. El resto de nosotros podríamos necesitar un poco de magnesio adicional.